
A los 9 años de vida Sinnata sintió por primera vez libertad. Libertad sin sujeciones, libertad de pura sensación. Libertad no idiológica.Libertad ingenua. Libertad sin definición. DATREBIL. ¿eh? Es que se me ocurrió que podría nombrar así la libertad sinnata de esos 9 años. Libertad al revés, libertadque viene porque si y se va. ¿ porque no? Da igual, porque la libertdad de Sinnata no tuvo, ni forma ni linea ni letra. Y mucho menos paloma blanca. Experimentó sólo una inmensa libertad por.... ¿17 segundos?
Sinnata ya había recorrido tres o cuatro veces su cuadra, que no era suya sino la de todos los vecinos de por ahí y por allá. Iba hasta la esquina y la doblaba. Seguía su forma semicircular en realidad. A veces hasta sin pisar ni apretar frenos. Sinnata no solía alejarse mucho. Dar la vuelta manzana era toda una hazaña. No le interesaba alejarse geograficamente de ningún lado. Ella siempre estaba lejos igual, de donde sea.
Ese día repetía su camino. Iba y volvía. El mecanismo de la bici se había hecho parte de su cuerpo. y entonces, velocidad. Veeeeloooociddddadddd.....suspende el movimiento,no pedalea y avanza...vuela vuela Sinnata......10 segundos....pisa fuerte los pedales....levanta su cuerpo...Viento baila en su flequillo lacio....14 segundos...16, 17 y cierra los ojitosZAZPLAFGUAJ. ¡uh¡
Se terminó la sensación.
Bicho gigantesco con alas estalla violentamente en la frente de Sinnata.
No hay heridos.
Un muerto.
Sinnata subió el ascensor sosteniendo la bici parada. No quiso mirarse en el espejo.
Sentía su frente pegajosa, un poco fresca. En su ropa encontró restos del muerto. Un ala transparente. linda si, pensó. Lavó su cara con agua tibia. Y luego se sentó a tomar la merienda que no tomó. El silencio después, ya lo conocen.
1 comentarios:
Querida amiga... que lindo y como siempre, que soledad chiquita en tus textos.
Muy lindo y bellisimo tambien el final. Gracias por compartir
Besos
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